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¡Hola chicos!

Hoy os contamos en nuestro blog la preciosa y sencilla boda campera de Maialen y Lander que celebraron el pasado julio.

Decidieron darse el si quiero en su pueblo, La Puebla de Arganzón (Burgos), un pequeño municipio con pocos habitantes en donde ellos residen y donde todo el mundo les conoce, ambos caminaron hasta el molino de agua situado en el rió, un lugar mágico y ahora reconvertido en una improvisada sala de exposiciones de artesanía, que convertimos en el escenario de su unión.

Ya sabéis lo auténticos que son los pueblos y lo mucho que nos encantan. Cuando hay boda… todas las vecinas se asoman a ver los modelitos y la fiesta y a cotillear…. me encantan estas fotos 😀 

Los invitados esperaban impacientes la aparición de los novios ya que era una boda muy esperada por ambas partes y las ganas de fiesta se palpaba en el ambiente.

¡Mirad que guapo el abuelo del novio (arriba) y los padres del novio (abajo)!

Y entonces llego el novio, sonriente y feliz acompañado de su hermana

 

Para el prendido seleccionamos las mismas flores que el ramo de Maialen, compuesto por flores secas y preservadas con ese punto campero que rodeaba a la boda.

Y por fin llego la novia…

Emociones a flor de piel…

Juntos caminaron hasta el molino, por fin llegaba el momento tan esperado por ellos.

Lo adornamos con bombillitas pequeñas y elementos decorativos campestres, ademas de un montón de verdes (os dejo foto del momento de montaje) 

Esta ceremonia fue especial por muchas razones, no solo por toda la gente reunida que vino de muchas partes, ni porque como he dicho antes fuera una boda esperada, además de todo eso lo fue porque cada persona que participo y habló… hizo reír y llorar (de felicidad) a cada uno de los asistentes.

Las ceremonias se han convertido en un momento mágico para decir muchas cosas que normalmente no decimos y lograr vencer la vergüenza y el miedo a hablar y desnudar el alma… a eso yo lo llamo  ***  M A G I A  ***

Y el momento de los anillos… no podían ser más felices

Para finalizar ellos quisieron celebrar la ceremonia de plantación, en donde juntos traspasaban un brote a una maceta más grande y al volver se su luna de miel, lo plantaran en su habitat, para que algún día sea un árbol fuerte y grande.

Ahora…. ¡la fiesta comenzaba!

Para la comilona y la fiesta los novios eligieron una pequeña casa rural ubicada en Alava, allí Amaia cocina como los ángeles y regenta uno de los espacios más bonitos… Casa Rural Bentazar, comer con las mejores vistas <3

 

Estos son algunos de los detalles de la carpa que instalamos en el jardín y de su decoración.

Aunque lo más importante de la boda son los invitados, sin ellos nada tendría sentido.

 

 

No me digáis que no son guapos nuestros novios… ¡si es que son de película americana!

Da gusto ver estas caritas tan felices y tiernas de su día soñado.

 

 

 

Y para el baile el vestido se desmontaba y se quedaba con un vestido minifaldero muy cañero…

Y para terminar solo añadiría una cosa… ¡Viva el amor!

Fue genial acompañaros en el proceso  y en los preparativos de vuestra boda, ser testigo de cada emoción y juntas planear cada pequeño detalle, dar solución a cada piedra en el camino y sobre todo saber que hicimos vuestra boda soñada realidad.

¡Os queremos!

 

 

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