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Siguiendo esta nueva tradición, venimos con nuestra nueva edición de «Si me casara mañana…» de febrero.

No os quiero mentir, me ha costado mucho decidirme entre algunos elementos, y dejando otros sin seleccionar pero me consuela que como me voy a «casar» todos los meses… en alguno lo usaré seguro.

Febrero nos ha traído nieve y este fin de semana por alguna que otra provincia la volveremos a tener, así que va a ser una boda muy de montaña, aunque a donde vamos… seguro que luce el sol.

 

Este mes el lugar elegido es un típico hotel – restaurante de las montañas suizas. Esos con un gran salón en el que preside alguna vieja chimenea de piedra y varios sofás.

Que los invitados disfruten de un fin de semana largo de eski, relax y fiesta.

El comedor, me lo imagino con vigas de madera y mangueras de bombillas para que cuando caiga la noche convertir el banquete en baile 😉

Y un color es que no para de rondarme por la cabeza… el dorado. Habrá que usarlo de manera puntual en cada elemento, voy a intentar no ser muy barroca.

Habrá flores, espejos para reflejar toda la luz con marcos dorados y la cristalería lucirá un borde dorado, algo muy kitsch

Empezamos con el vestido, ha costado, había varios modelos que me han vuelto loca pero finalmente me he decidido por este espectacular modelo de Krikor Jabotian, diseñador que os presente en este post. El vestido me encanta, seguramente no lo luciría tan minifaldero, sería algo más por la rodilla. Me encanta porque es un vestido con el que podré bailar toooda la noche.

 

Me encantan los complementos y las piezas de oro amarillo con ese rollo azteca, golpeado, trabajado artesanalmente y en mi mano izquierda luciría todos estos anillos, dejando la mano desnuda para nuestras alianzas. (Estas en oro rosa me encantan)

 

En el pelo para la ceremonia usaría una corona de este estilo, rollo Rusia en los años del Zar Nicolas II, me encantan esas novelas en las que describen las fiestas que montaban.

 

 

Una vez que estemos en el baile, me plantaria estas preciosas flores en el pelo, con la melena suelta, a forma de pasador.

Los zapatos, por supuesto no lo he dudado ni un segundo, me calzaría estos Oscar de la Renta cual Cenicienta, me da igual la nieve, con estos zapatos nada puede ir mal.

 

Y por supuesto en el baile, estas preciosas bailarinas tobilleras super glitter para convertirme en una chica ye-ye.

 

Algo muy importante, las invitaciones, optaría por algo sencillo, con mucha información, ya que serían varios días de bodorrio… y por supuesto cuidaría mucho la tipografía. La paleta de colores entre rosa palo y dorado.

 

Un ramo como este, con todas mis flores favoritas atadas con un lazo, sin ton ni son, sin seguir colores, quiero que aporte color, mirarlo y sonreír.

 

Y de postre… esta tarta. Esta misma, tal cual, con la fecha y sus flores. Ha sido un flechazo y nunca mejor dicho. Y en vez de muñecos de tarta daremos la flecha 😉 y estos golden donuts para acompañar a los gintonics, todo este polvo de hadas…tiene que saber a gloria.

 

Espero que os haya gustado ó al menos inspirado que es de lo que se trata y de soñar y pasarlo bien.

Me despido con una frase que leí hace tiempo sobre el amor de Alejandro Jodorowsky, un artista chileno que nunca me deja indiferente:

No es cursi decirle Te amo, es una confesión heroica. No es curso decirle Me haces falta, es humildad emocional. No es curso decirle Te quiero, es saber agradecer el milagro de su existencia.

¡Que tengáis un gran fin de semana!

MILLONES DE GRACIAS POR TODAS VUESTRAS VISITAS

¡MUUUUAAAKK!

 

 

 

 

 

 

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